Tal vez se han fijado ustedes (que sí leen las entradas debajo de las tiras) que no me disculpo precisamente por no actualizar SENI, por lo menos no en un ya muy largo tiempo.
Esto se debe a que me exijo mucho y si dejo que una responsabilidad falsa (como lo es esta tira) se vuelva una preocupación real (que permití en el pasado) mis prioridades se modifican, prioridades que no deberían ser modificadas.
No sé la fecha para la próxima tira de SENI, no sé si alguna vez volveré a publicar SENI con regularidad, hay cosas que quiero hacer y cosas que tengo que hacer.
No se queden con la idea de que SENI ha acabado, ni que hasta aquí he llegado, porque yo tampoco lo sé ni estoy preparado para decir adiós. Vivan la vida; sean felicez y con suerte en no mucho tiempo habrá algo nuevo para leer aquí.
Eso es todo.












